"Rodrigo es mi amigo del alma desde que nos conocemos, hace veinte años, y le estoy profundamente agradecida porque me dio la oportunidad de conocer este lugar maravilloso y transformador. No solo a mí sino a un grupo de amigos muy unidos, que venimos desde hace 5 años a este lugar soñado en Bocas del Toro, Panamá", contó Silvina en charla con La Nación.