Abusos y control: las graves acusaciones de dos exempleadas contra Julio Iglesias
El cantante Julio Iglesias recibió duras acusaciones de una empleada del servicio doméstico y una fisioterapeuta. Los detalles.
13 ene 2026, 08:00
Abusos y control: las graves acusaciones de dos exempleadas contra Julio Iglesias
Tras una investigación periodística de tres años realizada por elDiario.es y Univisión Noticias, el cantante Julio Iglesias fue acusado de agresión sexual por dos extrabajadoras que cumplían funciones en sus residencias de República Dominicana y Bahamas.
De acuerdo a los testimonios que se conocieron, estos episodios ocurrieron en 2021. Una de las denunciantes tenía en ese momento 22 años, mientras que el músico 77.
Uno de detalles que causa asombro en la investigación es que las encargadas de contratar y supervisar al personal no solo organizaban las tareas domésticas: coordinaban la presencia de algunas empleadas en la habitación de Iglesias al finalizar la jornada laboral.
En ese sentido, según se difundió en las últimas horas, varias exempleadas describieron situaciones de aislamiento, control y un clima laboral tenso atravesado por reiterados episodios de abuso, agresiones sexuales tanto en las propiedades que el artista tiene en el Caribe como en Europa.
Una de las mujeres, identificada en la investigación con el nombre ficticio Rebeca, relató que Iglesias la hacía ir a su habitación después de terminar su jornada laboral. Según su testimonio, allí la sometía a penetraciones vaginales y anales con los dedos, bofetadas y vejaciones físicas y verbales sin su consentimiento.
“Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, dijo en su entrevista con elDiario.es y Univision. También aseguró que muchos de esos episodios ocurrían con la presencia de otra empleada que tenía un cargo jerárquico superior.
La otra denunciante, Laura —también nombre ficticio—, contó que el artista la besó y le tocó los pechos sin su consentimiento. “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”, indicó, y a su vez destacó que un hecho similar ocurrió también en la piscina de la villa de Punta Cana.
Laura relató que lo que al principio le pareció “una casa de ensueño” terminó revelándose como un lugar atravesado por un clima de peleas casi diarias y enojos cuando algo no se hacía según el gusto o el criterio de Julio Iglesias.
Esta exempleada sostuvo que el artista es “una persona muy controladora” y que ejercía su poder “a través del miedo”. Además detallaron que el cantante amenazaba con despedir al personal y les repetía que trabajar para él era lo mejor que les podía pasar: ese control se manifestaba en situaciones extremas como vigilar qué y cuánto comían, preguntarles sobre su menstruación o marcar límites sobre lo que podían o no hacer.
Rebeca definió esas mansiones como “la casita del terror”, y describió la experiencia como “un drama, una cosa horrible”. En la casa de Punta Cana, según la investigación, convivían cerca de una decena de empleadas del hogar, y un documento de agosto de 2023 al que accedieron elDiario.es y Univision indica que el plantel total de trabajadores del artista llegó a ser de 16 personas.
Por su parte, Rebeca agregó que, en su caso, el control lo ejercía revisándole el teléfono de manera arbitraria. “Yo no dejaba el móvil con nada visible porque sabía que él lo iba a hacer”, señaló, y aseguró que debía ocultar chats y fotos, ya que en la villa estaba prohibido sacar imágenes.
Julio Iglesias
Qué dice la causa sobre la acusación a Julio Iglesias
Según la investigación, las condiciones laborales en las residencias de Iglesias estaban marcadas por el aislamiento, una estructura jerárquica rígida y un clima de tensión.
Varias mujeres describieron que, desde el proceso de selección, se les pedían fotos de cuerpo entero y rostro, y que la contratación se realizaba muchas veces por WhatsApp, sin entrevistas presenciales.
Una vez contratadas, algunas trabajadoras aseguraron que Iglesias les hacía preguntas de índole sexual, como si les gustaban las mujeres o los tríos, o si se habían realizado cirugías estéticas. También habría pedido ver o tocar los pechos de algunas empleadas bajo distintos pretextos.
Las dos mujeres que denunciaron agresiones sexuales recibieron asesoramiento legal de una organización internacional de derechos humanos por decisión propia. Según los medios mencionados, las encargadas de la gestión del hogar y la contratación del personal estaban al tanto de lo que ocurría en las residencias. Hasta el momento, no hubo respuestas oficiales por parte del entorno del cantante.