Sin embargo, el conflicto no fue algo menor. El debate generó distintas posturas y abrió una especie de grieta en el feminismo entre quienes apoyaron a la cantante y quienes aseguraron que no sabía de qué hablaba y que estaba banalizando un tema muy delicado. Además, se dividió todo entre los piden que se termine con la práctica de las prostitución y los que piden que se regule la actividad.