Y sobre su salud contó: “Tuve un ACV y reconozco que, de alguna manera, se me vino el miedo a la finitud de una manera muy directa. Al ser padre, el miedo vale doble. Cuando tenés una hija chica uno tiene más ganas de estar acá por ella que por uno. Hizo que valore estar bien y sano, pero si mi humor antes era irónico, ahora es mucho más negro”.
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Joaquín Furriel Paola Krum