En su entrevista en el Trece donde le contestó también a Marina Calabró que lo trató de mala onda, el animador contó: "Una vez me hicieron una cámara oculta horrible en el programa de Rial. Me siguieron todo el día, en ese momento con mi mujer y el hijo más chiquito mío, y aparte inventaron cualquier cosa. Yo había ido al cine, al shopping, una vida normal. Y me sentí invadido: porque que te filmen todo el día es espantoso, te sentís como violado".