El ritmo frenético contrasta con las pesadas exigencias de una serie de cinco películas como fue la saga basada en los libros de Stephenie Meyer. Ahora, hace principalmente películas independientes y los papeles que elige suelen ser de reparto o parte de un elenco más completo.Hace poco fue la hija de Julianne Moore en Siempre Alice y a una guardia de Guantánamo en Camp X-Ray. También terminó un romance de ciencia ficción, Equals, un thriller American Ultra, y el drama de un robo en Nueva York, Anesthesia.Asimismo, estuvo filmando la adaptación de Kelly Reichardt a los cuentos de Maile Meloy y será una de las coprotagonistas de la próxima película de Woody Allen.“Como hay baja expectativa para las películas que estoy haciendo y no son historias que la gente haya leído en un libro y representen lo más importante en sus vidas, como pasaba con Crepúsculo, realmente me dejo ir y hago lo que quiero con mis personajes”, dijo la actriz.El trabajo de Stewart post Crepúsculo revela (o quizá recuerda) que su naturaleza es menos la de una megaestrella y más la de una actriz con inclinaciones al naturalismo, el instinto y la curiosidad.Básicamente ha regresado al mismo tipo de películas independientes que hacía antes y esto tiene una explicación para ella. “Mis actores favoritos no son personas que hacen personajes perfectos. Quiero ver gente dispuesta a ir a lugares que no han sido determinado. Quieres ver la sorpresa en sus rostros”, contó.En persona Stewart parece encogerse físicamente, con una pose a la defensiva y las mangas recogidas. Nunca termina por relajarse, pero se anima al hablar sobre sus inspiraciones y su libertad creativa recientemente encontrada.Al preguntarle si la fama la cambió, Stewart divaga con reticencia sobre cómo le ayudó a darse cuenta de que es una actriz. Pero cuando le señalan que parece que Crepúsculo está lejos de sus pensamientos, asiente rápidamente y dice: “Por completo, sólo tengo que pensar sobre eso cuando me lo preguntan”.