Asimismo, Fernando Correa detalló: "Se iba a un box en el que no había ningún caballo y empezaba a mover los pelos. Me dio miedo, nunca más la acompañé a la noche. Me decía, 'quédate en la puerta y cualquier cosa andá a vení', ella se sentaba entre la paja y movía el pelo. Estaba mal medicada".