Y detallaba: "Siempre en los ensayos hay que estar cuidándola a que no se enoje, ella todo el tiempo está haciendo caras raras... Yo tenía un trato amoroso porque de esa forma podía sacar lo mejor de ella. Y ayer me cansé porque primero no fue al ensayo y en la pasada de piso, en un momento, entró Mica Viciconte y ella se enojó, no quería que esté ahí y Mica trabaja ahí. Ella se cree que es el centro del mundo, es Gladys La Bomba Tucumana pero hizo la Pollera Amarilla y ya está... Este año se piensa que es Dios, pero no es quién para echarme. A mí me hecha la productora, no ella. Que se meta con el trabajo de uno y nos falte el respeto, no está bien. Nos dijo que no somos nadie y que somos unos muertos, que yo fui la peor coach y él el peor bailarín".
Lo cierto es que en la jornada del jueves, la producción del programa se reunió con Gladys, su bailarín y su coach y limaron asperezas. "Ahora está todo tranquilo, hablamos y se solucionó todo. Ella ayer estuvo muy bien. Somos personas adultas y tenemos que seguir por el sueño y porque somos profesionales. El equipo sigue todo junto y bailamos este viernes".