El punto más explosivo fue la acusación directa contra su excompañera. Johana afirmó que Pamela "era amiga de él, entonces su excusa era: 'Yo lo voy a dejar subir porque es mi amigo'. Esa era la excusa para que él siguiera ejerciendo violencia conmigo. En uno de los episodios la verdad que yo sentí mucho miedo y sentía que corría riesgo".
Villafañe también especuló sobre las intenciones reales de Pombo en ese momento: "Yo creo que ella ya tenía ganas de despegarse. Como el apellido Pombo es de ella, quizás era su estrategia para que yo también me saliera del juego y que yo me enoje. Lo que te puedo contar es que la pasé pésimo, que yo esperaba su ayuda en un momento tan delicado donde me encontraba sola y me dio la espalda".
Johana contó que llegó a hacer una denuncia pública, pero que estaba en una situación muy difícil: "Como yo no tenía pruebas, no habían cámaras dentro del departamento, mi testigo era mi ex hermana. Ella veía cómo él me maltrataba y cómo ejercía violencia, no solo física sino psicológica... pero ella se puso del lado del agresor. De hecho, Fernando Burlando fue quien lo defendió al agresor con Pamela. Ellos estaban en un móvil donde el agresor estaba sentado al lado de ella".
Y cerró con una reflexión sobre lo que esperaba de su excompañera: "Las víctimas no se animan a hablar enseguida. Yo esperaba un poco de empatía, que me contenga, que me acompañe, porque en ese momento estás destrozada, estás perdida, estás angustiada, llena de dolor y estás amenazada.
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¿Cómo se conocieron Johana Villafañe y Pamela Pombo y por qué se hacían llamar "hermanas"?
Johana Villafañe y Pamela Pombo eran amigas de la infancia en Mendoza. Cuando llegaron juntas a Buenos Aires en 2011 con el sueño de meterse en el ambiente artístico, decidieron presentarse ante los medios como hermanas, aprovechando el parecido físico que tenían. El engaño funcionó a la perfección hasta que un año después se supo la verdad y fue la propia Johana quien lo reconoció: "No éramos parientes, éramos amigas de toda la vida. Se nos ocurrió decir que éramos hermanas y en televisión era divertido el juego que hacíamos".
El gran trampolín hacia la fama llegó cuando ambas fueron fotografiadas saliendo del departamento del futbolista Cristian "El Ogro" Fabbiani, con quien admitieron haber tenido un trío. El escándalo las catapultó a las tapas de revistas, los programas de chimentos y los escenarios del teatro de revista. Así nacieron "Las Hermanas Pombo", una marca que las convirtió en figuras mediáticas, aunque construida sobre una mentira que con el tiempo, y junto a los episodios de violencia que relató Johana, terminaría por destruir el vínculo para siempre.