A24.com

Ver las ultimas noticias en a24.com

PrimiciasYA
¿SERÁ?

La picante teoría de Furia sobre una decisión de Gran Hermano que puso en alerta a Rosina

Furia le confesó a Rosina que tiene una sospecha sobre una determinación de la producción de Gran Hermano respecto a los reingresos en la casa.

Furia Rosina.jpg

Esta semana la casa de Gran Hermano se reconfiguró con el ingreso de nuevos participantes y la vuelta de Denisse González y Sabrina Cortez, que ganaron el golden tickets para tener una segunda oportunidad en el juego.

Furia, como experta estratega, analiza cada mínimo detalle. En una charla con Rosina Beltrán, la personal trainer advirtió que le pareció extraño no ver entrar a Lucía Maidana, que se fue hace poquito del reality por decisión de la gente.

“¿Por qué no la dejan entrar a Luchi? No me cierra...", le dijo Juliana Scaglione a la uruguaya, que reconoció sentirse también desconcertada. "Habrá saber qué estará pasando afuera...", sumó la morocha.

En Twitter, el video de la conversación entre Furia y Rosina fue bastante comentado. Un usuario se animó a arriesgar una teoría que explicaría por qué la producción no dio luz verde al reingreso de Lucía. “Por chorros y homofóbicos no la dejan entrar... por chorros y homofóbicos”, señaló, un fan de la salteña.

Embed

El desgarrador llanto de Rosina Beltrán en Gran Hermano 2023

Desde que se fue Lucía Maidana, con quien tenía un vínculo muy estrecho, Rosina Beltrán se vio muy afectada anímicamente en la casa de Gran Hermano (Telefe). La uruguaya sintió muchísimo la salida de la salteña.

El lunes, tras el ingreso de nuevos jugadores, la morocha entró en pánico y se encerró en el baño junto a Zoe Bogach, su aliada en el reality. Juntas hicieron catarsis después de ver a cinco nuevos participantes, Mauro D’Alessio, Darío Martínez Corti, Paloma Méndez, Damián César Moya y Florencia Regidor.

Más tarde, en la habitación, Rosina se abrazó a sus peluches y soltó la angustia que tenía contenida. "Yo ahora sí extraño a mi familia”, exclamó. Zoe intentó darle ánimo, pero no pudo lograr ayudarla.

“Me siento mal. Yo sabía que me iba a pasar esto igual”, acotó la uruguaya, mientras lloraba desconsoladamente.

Y no es para menos. La casa ya no es la misma. Se reconfiguró el juego y la competencia es cada vez más dura. A eso se suma el tiempo de aislamiento que llevan quienes están desde el día 1 en la casa.

Embed