Sobre el trabajo de José en la verdulería, indicó: “Papá nunca me impuso que trabajase ahí o lo ayudase, para nada. Pero cuando rara vez me veía pasar y me pedía: ´Alcanzame un kilo de naranjas´, me ponía muy mal. Me causaba rechazo”.
José María Muscari: "Cuando me hice grande desperté de toda eso"
“Mi abuelo había sido un tipo ignorante emocional. De esos brutos del ´¡Pero qué estudiar! ¡Que salga a laburar!´. Alguien muy violento con sus hijos. Y ese negocio, que en algún punto yo despreciaba tanto, era parte de su legado. Algo asociado a esa figura, al sufrimiento que le había causado a papá. Lo que felizmente lo signó a ser su opuesto. Porque mi viejo era la persona más dulce. Lo recuerdo así, tan rudo, esforzándose para esconder su fragilidad cuando lloraba mientras miraba a los Ingalls”, detalló Muscari sobre la herencia familiar.
Respecto a cómo se modificó su relación con sus padres, el director sostuvo: “Cuando me hice grande desperté de toda eso que había resultado una especie de pesadilla constante. De repente vi al padre que me había acompañado. Entendí el amor con el que me había permitido ser quien soy. Y me enamoré de él”. Y cerró: “Entre mis 13 y mis 33 años, cuando él murió, tuvimos un vínculo idílico”.