El episodio ocurrió en la madrugada de este sábado y Lizy, que atraviesa su mejor momento laboral en teatro y ficción a la vez, no dudó en contarlo.
"A dormir... que descansen", expresó luego, ya seguramente con menos fastidio por lo vivido.
Y aclaró a la mañana siguiente: "No lo tomé como discriminación fue rara la explicación pero convincente... yo me di vuelta y me fui".
Primiciasya.com se comunicó en exclusiva con Lizy quien contó qué fue lo que pasó anoche: "No lo tomé como un acto de discriminación. Me parece que estaban desbordados de gente. Llegué a Bruto, en Mar del Plata, fui por la puerta de adelante y nos dijeron que teníamos que ir por la puerta del costado"."Fuimos al otro acceso, nos atendió una persona muy amoroso pero la explicación fue rara. Eramos tres y nos dijo que no podía dejarnos entrar. Yo no tenía problema en pagar pero era más que nada por el tema de la cola para entrar", agregó.
"Esta persona nos tenía ahí paradas y no dio muchas explicaciones. No me gusta hacerme la piquetera ahí así que nos fuimos a dormir. No lo tomé tanto como discriminación".