Cuando el conductor le consultó si seguiría una instancia más, Susana conmovió a todos con su decisión: “No Guido, hasta acá, porque una de las cosas que me enseñó esta situación por la que pasé es que hay que compartir, y esto es como cadena de favores”.
“Vos das y tenés que dar, no te podés quedar con todo, no sirve disfrutarlo uno solo, sirve cuando se comparte, y ésa es la alegría. Te sentís tan bien, y a veces es una lástima que la vida te tenga que poner determinadas situaciones para que valores eso, uno no la ve en la cotidiana”, siguió emotiva.
Y cerró con su increíble gesto: “Pero yo aprendí eso, entonces si me preguntas te digo hasta acá llego. Gracias, porque no pensé irme con esto a casa, lo soñaba, como todos mis compañeros, pero me gustaría cederle con mucho gusto mi lugar a la hermosa Luna, es el mejor regalo que le puedo hacer hoy a alguien, así que es para Luna".
La historia de Matías, que vende sahumerios en los colectivos
En miércoles en Los 8 escalones del millón, El Trece, se vivió un emotivo momento cuando Matías, un vendedor ambulante de sahumerios en los colectivos, se quedó con el premio de un millón de pesos en el ciclo que conduce Guido Kaczka. Al día siguiente, también volvió a ganar un millón de pesos.
Previo a quedarse con el suculento premio en la definición con otra participante, el hombre conmovió a todos con su historia de vida: vende sahumerios en los colectivos y quería alquilar una vivienda y ayudar a su hija en los estudios.
“Yo hace tiempo que vendo sahumerios en los colectivos, exclusivamente en la Línea 184”, arrancó contando el participante.
“Tengo un speech que levantar la voz para bancar el tráfico, lograr que levanten la cabeza del celular”, explicó sobre su técnica a la hora de subirse al colectivo.
El hombre contó que el premio, con el que luego se iba a terminar quedando, iba a servir para alquilar un hogar y que su hija pueda estudiar.
“Subsisto. Volví ahora después de los dos años de pandemia y la verdad que mejor de lo que pensaba”, se sinceró Matías cuando le preguntaron si podía vivir con eso.
Y remarcó antes de resultar ganador del premio: “El millón sería para alquilar algo y dejar de vivir en un hotel, y para ayudar a su hija en los estudios”.