Inmediatamente después, esa persona extrajo un arma y disparó a quemarropa contra el trapero, tras lo cual escapó en el auto en que había llegado.
El joven, que vivía a metros del lugar, fue encontrado muerto, sentado en el asiento del conductor, por familiares y vecinos que salieron al escuchar los disparos.
El cadáver presentaba múltiples heridas de arma de fuego en la zona del tórax y la policía científica secuestró de entre sus piernas un arma de fuego calibre 22 y una vaina servida en el interior del auto.
El caso es investigado por la fiscal de homicidios dolosos de turno en Rosario, Marisol Fabbro, quien ordenó varias medidas, entre ellas el relevamiento de las cámaras de seguridad del lugar que apuntan a determinar la mecánica del hecho e identificar al autor, su cómplice y el auto en el que se movilizaban.