A comienzos de año, Miriam Lanzoni juntó fuerzas, dejó el lógico pudor de lado y se animó a contar públicamente su lucha contra psoriasis, esta enfermedad crónica que afecta la piel que intentó ocultar durante largo tiempo.
Ver las ultimas noticias en a24.com
En un testimonio sincero, la actriz detalló el impacto que la psoriasis tuvo en su imagen y su carrera artística, y sorprendió al exponer la causa personal que detonó el problema de salud. Aquí, la palabra de Miriam Lanzoni.
Miriam Lanzoni habló de su complicada lucha contra la psoriasis y conmovió con una frase clave
A comienzos de año, Miriam Lanzoni juntó fuerzas, dejó el lógico pudor de lado y se animó a contar públicamente su lucha contra psoriasis, esta enfermedad crónica que afecta la piel que intentó ocultar durante largo tiempo.
Lo cierto es que, a corazón abierto la actriz expuso su testimonio más honesto y compartió impresionantes imágenes suyas de los momentos de los picos de los brotes de la enfermedad que afectaron no sólo su piel, sino también su autoestima.
"Por momentos me costaba mirarme. Había días que me levantaba y estaba con más lesiones que piel sana. Me dolía verme así", admitió acongojada.
Asimismo, la enfermedad afectó de manera directa su carrera artística, dado que la propia Lanzoni explicó que al grado de visibilidad de lesiones en todo su cuerpo y su cara, debió cancelar varios proyectos laborales. "Suspendí trabajos porque no había cómo disimular todo mi cuerpo y mi rostro en ese estado. Era impensado hacerlo con esto como parte mía", admitió.
Claro que con el paso de los meses, Miriam aprendió a manejar esta enfermedad, motivo por el cual logró retomar sus actividades. Es así que actualmente está instalada en Mar del Plata y a punto de estrenar este 6 de febrero la obra teatral "Disgusto".
Así, en diálogo con Moria Casán en su ciclo La mañana con Moria (El Trece), este jueves la actriz se mostró totalmente fortalcida y sin inconveniente alguno en abordar el tema. "Ahora estoy bien, mejor. Comenzando el proceso de sanación", fue lo primero que Lanzoni dejó en claro ni bien saludó a la conductora.
Pero, por supuesto, no negó el impacto emocional que la psoriasis tuvo en ella. "Me vulneró mucho mi enfermedad. Yo soy una mujer muy fuerte y esto me debilitó muchísimo. Me incomodaba la mirada propia y la del otro, pero un día dije basta, porque a mí no me va a definir una mancha ni mil manchas", señaló firme.
Asimismo, explicó el rol clave que tiene el estrés en el avance de esta enfermedad: "Tuve brotes agudos, pero aprendí que estar brotada te pone nerviosa y eso genera aún más brote. Es un círculo vicioso".
En tanto, confesó cuál fue el triste episodio personal que desató el la aparición de los brotes en su cuerpo: "Antes de la psoriasis sufrí la pérdida de Federico, alias Cory, mi asistente y hermano de corazón. Al poco tiempo de su partida empecé a brotarme. Estaba irreconocible, monstruosa, no la pasé bien", así como concluyó sincera: "Entendí que no había hecho el duelo correctamente y que exploté por la piel".

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de origen inmunológico, que se manifiesta a través de placas rojas cubiertas por escamas blanquecinas. Puede presentarse en brotes a lo largo de la vida y alternar etapas de mejoría con recaídas, lo que la convierte en una patología persistente que requiere seguimiento médico.
Desde el punto de vista médico, se trata de una enfermedad en la que el sistema inmunitario provoca que las células de la piel se renueven mucho más rápido de lo normal. Ese proceso acelerado genera la acumulación de células en la superficie cutánea, dando lugar a las clásicas placas rojas y descamativas. Las zonas más afectadas suelen ser codos, rodillas, cuero cabelludo y región lumbar, aunque también puede comprometer uñas y articulaciones, generando picor, dolor o sensación de quemazón.
Un punto clave es que la psoriasis no es contagiosa. Sin embargo, sí es crónica y puede reactivarse por distintos factores, como situaciones de estrés, infecciones, determinados medicamentos o traumatismos en la piel.
Entre los tipos más frecuentes se encuentra la psoriasis en placas, la forma más común, caracterizada por lesiones bien delimitadas con escamas blancas o plateadas. La psoriasis guttata aparece como pequeñas manchas en forma de gotas, especialmente en personas jóvenes luego de infecciones de garganta. La invertida afecta los pliegues del cuerpo, como ingles o axilas, con menos escamas pero mayor enrojecimiento. Existen además formas menos frecuentes y más graves, como la pustulosa y la eritrodérmica, que requieren atención médica urgente. En algunos casos, la enfermedad también puede comprometer las articulaciones, dando lugar a la artritis psoriásica.

En cuanto al tratamiento, actualmente no existe una cura definitiva, pero sí múltiples opciones eficaces para controlar los síntomas y reducir los brotes. En los casos leves, suelen indicarse tratamientos tópicos, como corticoides en distintas presentaciones, análogos de la vitamina D, retinoides tópicos, breas, ácido salicílico y emolientes para aliviar la sequedad y la descamación.
Cuando las lesiones son más extensas o no responden a las cremas, puede recurrirse a la fototerapia, que consiste en la exposición controlada a radiación ultravioleta bajo supervisión dermatológica. En cuadros moderados a graves, se utilizan tratamientos sistémicos, como metotrexato, ciclosporina, acitretina, fármacos biológicos y moléculas orales modernas, siempre con controles médicos periódicos.
Además del tratamiento farmacológico, los cuidados diarios son fundamentales. Usar jabones suaves, evitar rascarse, mantener la piel hidratada, controlar el estrés y evitar el tabaco y el exceso de alcohol son medidas que ayudan a mantener la enfermedad bajo control.
Ante lesiones extensas, dolorosas o síntomas articulares, la consulta con un dermatólogo es clave para definir el tipo de psoriasis y el tratamiento más adecuado para cada caso.