"Cuando bajaba, la bruma me tapaba de la cintura para abajo. Pensé que se ilumine algo que nos vamos a caer. Y una luz se posó en el camino y nos guió hasta la salida", siguió.
"Y la señora contactada me dijo 'deberías dejar de comer carne porque tiene una toxina que inhibe la telepatía'. Y no comí nunca más", cerró sobre la razón por la que decidió cambiar su habito con la comida.