Lejos de causar admiración y asombro, el show terminó entre carcajadas y burlas por un truco que salió mal. Y que una vez terminado el envío hasta provocó la furia de Botia al mostrarse enfadado con los integrantes del jurado y hasta con los productores de ShowMatch.
En principio su actuación comenzó bien, con una demostración increíble. El mentalista logró doblar dos cucharas sin usar la fuerza física, y se ganó una merecida ovación.
Luego fue por más, pero las cosas no salieron como esperaba. Botia entregó al jurado tres bolitas blancas y una negra. Él no vio cuál le tocaba a cada uno y les pidió que intenten engañarlo asegurando que, de todos modos, podría darse cuenta por lectura del lenguaje corporal si le decían la verdad o no.
De entrada, el español descartó a Graciela Alfano y a Moria Casán, por lo que su decisión quedó entre Marcelo Polino y Soledad Silveyra.
Para confundirlo, ambos afirmaron que tenían la bola negra. El mentalista se inclinó por Solita y se llevó una gran sorpresa: el periodista era quien en realidad tenía la bolita negra.
Las risas estallaron de inmediato, y aparecieron las primeras críticas para Botia. “Soy gallego, ¿qué querés?”, se justificó intentando matizar el incómodo momento que se vivió en la noche del jueves en busca de un punto de rating. Los riesgos de trabajar en vivo y sin red.