"La historia que ella cuenta no la había escuchado. Romina, después de que Eduardo salió de la casa, se fueron a vivir juntos a un edificio. Desde el momento en que se cerró la puerta, se transformó en un violento. Es lo que cuenta ella", leyó al aire el conductor.
El testimonio tomó un tono aún más crudo cuando Ángel compartió públicamente los detalles que, según contó Romina, marcaron aquel vínculo. Fue entonces cuando reveló: "Durante el año que convivieron, Romina sufrió hostigamiento, aislamiento y violencia física. Quedó embarazada; fue un embarazo de riesgo y tuvieron una hija. Hoy tiene 22 años. No quiere saber nada con la exposición de su padre y no quiere saber nada con él: no tiene ni un recuerdo. Solo él la vio dos veces y nunca se hizo cargo de nada".
"Hoy Romina está en shock, no solo por volver a verlo en televisión, sino porque se enteró que su hija tiene un hermano de 13 años, hijo de Eduardo", sumó De Brito.
Cómo fue el violento episodio de Eduardo Carrera con Romina Orthusteguy
La edición 2026 de Gran Hermano desembarcó en la pantalla de Telefe con una premisa clara: mezclar pasado y presente en una temporada bautizada Generación Dorada. El concepto no solo apunta a celebrar la historia del formato en el país, sino también a recuperar figuras que, para bien o para mal, dejaron huella en otras etapas del juego.
Entre regresos y caras nuevas, uno de los anuncios más impactantes fue el de Eduardo Carrera, quien volvió a cruzar la puerta de la casa más de veinte años después de su primera experiencia. Su paso por la edición de 2003 quedó marcado por un episodio de violencia que derivó en su expulsión y lo convirtió en uno de los participantes más recordados —y cuestionados— de aquella temporada, especialmente por el conflicto que protagonizó con Romina Orthusteguy.
Su reingreso no pasó inadvertido. En redes sociales resurgieron imágenes y debates sobre lo ocurrido en el pasado, mientras la producción defendió la decisión como parte del espíritu de esta edición especial: ofrecer segundas oportunidades y sumar condimentos fuertes a la convivencia. El contraste entre aquel joven impulsivo y el hombre que hoy busca una revancha es, sin dudas, uno de los ejes narrativos que promete explotar el reality.
En su carta de presentación, Carrera dejó en claro cuál es su intención: “Soy Eduardo Carrera y hace más de 20 años yo estuve en la casa de Gran Hermano. Hoy vengo por mi revancha. No tengo victorias significativas, pero se sorprenderían con la cantidad de derrotas que logré sobrevivir”.
Con un tono más reflexivo, también adelantó cómo piensa moverse dentro del juego: “Espero que la experiencia me ayude para poder llegar hasta lo máximo y hasta el final. Seguramente aportaré humor y lo usaré como escudo. El que ríe último piensa mejor”.