"Para mí no pasaba nada y estaba exagerando", reconoció el exsurvivor al recordar cómo reaccionó en aquel momento.
Lejos de quedarse con esa impresión, Juana Repetto insistió y sostuvo que era necesario consultar con un profesional cuanto antes. Según contó Graviotto, ella estaba convencida de que el episodio podía derivar en una complicación importante.
Juana Repetto y sus 3 hijos
"Ella me dijo que si un nene se atraganta con un fruto seco se puede morir porque se puede meter en una vía respiratoria", recordó. En ese instante, él creyó que la preocupación era excesiva y no imaginó que el riesgo fuera tan serio.
La situación tomó otra dimensión cuando llegaron al centro médico. Allí, un profesional examinó al pequeño y confirmó que el fruto seco había quedado alojado en una zona delicada de las vías respiratorias. Fue entonces cuando comprendieron la gravedad de lo sucedido.
"Lo agarró el médico y le dijo a Juana que le salvó la vida", reveló Sebastián, todavía impactado por aquel recuerdo.
Además, explicó que el especialista logró retirar el objeto y les detalló cuáles podrían haber sido las consecuencias si no hubieran actuado con rapidez. "Nos dijo que se podía ir al pulmón y que se podía morir", rememoró.
Hoy, con la tranquilidad que da el tiempo transcurrido, Graviotto reconoce que aquella experiencia le dejó una enseñanza imposible de olvidar. También destacó la firmeza de Juana Repetto, cuya decisión fue fundamental para que recibieran atención médica a tiempo. Lo que ahora recuerdan como una anécdota familiar pudo haber tenido un desenlace completamente diferente.
sebastián graviotto y juana repetto