De todos modos, el humorista reconoce que ese ciclo le permitió lanzarse a la fama.
"Duro de domar me dio la posibilidad de empezar a mostrar mi actor, pero tenía un jefe que no... igual estoy seguro que a él le quemaban la cabeza de arriba", añadió.
Por último, Presto destacó que el ciclo fue un éxito por la cantidad de gente que trabajaba detrás. "Era un programa muy exigente, no veo un programa con esa producción hoy. Había como 10 personas para hacer un sketch, mucha gente para hacer cada sección. La exigencia no me molesta porque yo también soy exigente", sentenció.