''Lo del chip cualquier persona que pasa los 50 años, sabemos que se empiezan a perder hormonas, la testosterona se empieza a dejar de generar, ayuda a la consistencia muscular, levanta el ánimo, ayuda al colesterol, a la diabetes, controla esas cosas y sobre todo el apetito sexual'', argumentó Sergio.
Y contó en qué consiste: ''Son como unos granitos de arroz, que te inyectan de forma subcutánea a la piel, no duele nada, y esto va soltando cada seis meses la cantidad de testosterona que tu cuerpo necesita. Venía haciendo otros tratamiento, pero ahora ya voy por el segundo chip''.
Con respecto a si el chip está dando resultado en el rendimiento sexual, Goyco respondió: ''Para saber eso hay que preguntarle a mi esposa''.