“Pensé que lo podía cambiar, pero no puedo. Es así su forma de ser, no toma alcohol. Le molesta todo: yo, el bebé, absolutamente todo. Se pone nervioso. Estaba embarazada y me fui con Marley a Grecia, le pedí que me pasara el número del médico por las dudas y ya me empezó a insultar. Nunca fue mi compañero, siempre fue una agresión constante”, destacó.
“Después, me pedía disculpas y yo pensaba que iba a mejorar. Una vez, le pedí que me tuviera al bebé cinco minutos. Me dijo ‘no puedo, estoy apurado’ y tiró el bebé en la cuna. Ahí me tendría que haber ido. Primero, fue una agresión psicológica y después fue física. Nunca cuidó a nuestro bebé. Muchas veces dije ‘basta’. Lo llamé mil veces a Fernando Burlando. Esta vez, lo llamé y me fui directo para su casa”, detalló la vedette. “Sufrí golpes, me pegaba con la mano abierta. Fui una sometida pensando que podía recuperar la familia. Nunca quiso a mi hijo”, finalizó.