Más tarde, Ailén reconoció que "La verdad es que no nos cuidábamos y sabíamos que podía pasar en cualquier momento".
Luego habló de sus sensaciones: "Náuseas tuve sólo dos veces, pero sí siento mucho dolor de cabeza cuando me levanto, aunque todo el mundo me dijo que es normal", contó.
Y añadió, sobre la comida: "Estoy antojada de comer salado a la tardecita, pero me levanto con unas ganas de devorarme la heladera. Mi mamá me compró recién dos kilos de durazno y ya me comí dos desesperada, no sé por qué me dio por la fruta", relató entre risas Ailén.
¡Muchas felicidades!