Los problemas con el alcohol y las drogas siempre estuvieron presentes en la vida de Amy Winehouse y la cantante murió en el año 2011 a los 27 años. Fue encontrada en su casa de Londres y la autopsia reveló que la causa de la muerte fue una intoxicación etílica. Cuatro años depués de su muerte, llega la noticia de que ella creía estar embarazada antes de morir.
