Tras la separación, Pitt solicitó a la corte que sellaran los documentos relacionados con el proceso y con la disputa de la custodia, para proteger la privacidad de sus hijos, pues consideraba que Jolie había facilitado que surgieran detalles a los medios. Jolie respondió, a través de su abogada, que Brad Pitt tenía miedo de que se supiera la verdad.