De hecho el vestido que lucía en la alfombra roja fue motivo de su descontento durante la celebración de los Premios Oscar del 2013.
"Sentía que estaba mal estar ahí con un vestido que costaba más de lo que mucha gente podrá ver en toda su vida", reconoció la actriz.
Es así como la actriz confesó al medio que trató de fingir que estaba feliz "esa es la verdad, es lo que pasó. Es un asco. Pero lo que aprendes con ello es que sólo sientes que te vas a morir de vergüenza, pero no te mueres de verdad", concluyó la actriz de "El diario de una princesa".