En cuanto a la propiedad, el ciclo mostró una residencia imponente, de grandes dimensiones y con una arquitectura clásica, rodeada de vegetación y con accesos restringidos. Más allá del lujo, lo que predomina es ese aire enigmático que, con el paso del tiempo, convirtió a la mansión en un símbolo de uno de los capítulos más oscuros y comentados vinculados a la historia de Luis Miguel y su entorno familiar.
En ese marco, en el ciclo nocturno describieron: “Lugar residencial de alto nivel, silencioso y con aroma a lujo. Las Matas es un barrio de casas bajas y con grandes distancias entre chalet y chalet. Está emplazada dentro del Real Club de Golf Las Rozas. Elevada en la cima de la montaña, una de las formas de acceder es por fuera del club ”.
“La arboleda, alambrado y una zanja que marca el camino imposibilita la vista. La casa está detrás de los arbustos y protección de la naturaleza ”, detallaron, reforzando la idea de un lugar aislado, rodeado de vegetación y lejos de miradas ajenas, lo que alimenta aún más el misterio que lo envuelve.
También detallaron otra de las vías de ingreso a la propiedad, que refuerza el carácter exclusivo del lugar. “El otro acceso es por el club de golf, espacio privado pero de acceso libre por su restó. La vista es impactante. Para llegar a la casa de Luis Miguel hay que atravesar parte de las 76 hectáreas de golf, esquivar alguno de los 18 hoyos que poseen las canchas de tenis y dos de pádel ”.
"No tiene fachada, es una fortaleza escondida entre árboles, vegetación y la guardiana atención de los perros. Parece abandonada, desgastada", mencionaron.