"Tuvieron una conversación con la escuela, pero en St. Ann no están dispuestos a saltarse las reglas, sin importar quiénes sean los padres de los estudiantes. Algunos colegios están dispuestos a hacer la vista gorda: aceptan a los hijos de celebridades en mitad del curso, o les dejan hacer lo que quieran. St. Ann no es así", dijo una fuente al New York Post.