Y agregó en el ciclo "Por si las moscas" que se emite por la Once Diez: "Si alguien hace televisión y dice que no mira la planilla de rating, es un hipócrita; y hoy lo que mide es la confrontación".
"El ejemplo cercano que habla de eso es lo que pasó con Mirtha Legrand: no llevó a Natacha Jaitt al programa para tener una buena invitada. La llevó para generar un hecho explosivo y contrarrestar a un invitado que estaba en otro programa", opinó.
"Después ella mostró un cierto arrepentimiento. Dijo que la producción la había inducido a que la llevara y que ella tendría que haber dicho que no, pero (Mirtha) no es una improvisada. ¿Cuántos años tiene al frente de su programa como para tener la potestad de decir 'no, yo este rubro no lo voy a tocar de esta manera o tal invitado a mí no me parece potable para una discusión de tal o cual cosa?'", agregó con orden en sus palabras.
Y cerró: "En esta profesión muchas veces se crece diciendo que no; pero hay que tener la visión de dónde uno quiere ir. Nadie te empuja, nadie te lleva de las narices. Yo lo digo hoy, después de 50 años de trabajo, y a lo mejor en su momento yo también fue llevado de las narices pero traté de preservarme del incendio".