"El laburante estaba mejor", buscó interceder Branca, a lo que Triaca expresó: "La verdad es que creo que cuando a alguien le mienten, no sé si está mejor. Cuando alguien no te dice la verdad, para mí es una falta grave. Me parece que ese es un problema que la sociedad empezó a reflejar y que empezó a pedir un cambio".
Sin que Brancatelli lo interrumpiera, el ministro siguió con su discurso. Y fue allí cuando se produjo el cruce más picante:
Triaca - Este entendimiento requiere de diálogo, de ponerse en lugar del otro...
Brancatelli - De medidas, de medidas a favor del laburante...
Triaca - Este entendimiento requiere de decir la verdad, cosa que ustedes no hacían. Ustedes nunca convocaron al diálogo porque se encerraban en cuatro paredes y todo lo que decía una persona lo sostenían como si fuese verdad. Y me parece que ahí está la dificultad.
Brancatelli - O sea que no van a cambiar de rumbo... Van a seguir con este rumbo...
Triaca - Vamos a cambiar lo que haga falta cambiar en relación a resolver los problemas de la gente. Y ese es un desafío que tenemos.
Brancatelli - Pobre la gente.