El juez Carlos Bruniard ordenó el procesamiento del endoscopista Diego Bialolenkier y la anestesista Nélida Inés Puente por la muerte de la periodista y legisladora Débora Pérez Volpin.
A ambos profesionales, además, les trabó un embargo a cada uno de 1,7 millón de pesos. Bialolenkier y Puente fueron los dos médicos que asistieron a Pérez Volpin durante la endoscopía que le practicaron el 6 de febrero de este año en el Sanatorio de la Trinidad Palermo, y que terminó con el fallecimiento de la paciente.
El abogado de la familia de Pérez Volpin, Diego Pirota, se mostró conforme con la resolución del juez ya que, señaló, "es muy sólida" y "en los mismos términos que pedimos tanto la fiscal como nosotros".
La semana pasada, Pirota y su socia Deborah Lichtmann habían solicitado al juez que procesara a ambos médicos "en calidad de autores penalmente responsables del homicidio" ya que, consideran, cometieron el delito de homicidio culposo y actuaron con total negligencia e impericia en su profesión.
En su resolución de 86 páginas, Bruniard es contundente sobre las responsabilidades de ambos en el desenlace fatal.