Además del clásico clip-homenaje, en el que se repasó su carrera profesional y todos terminaron aplaudiéndolo de pie, para el cierre hubo lugar para la música.
Jey se sentó al piano y apareció el propio Tarragó Ros con su acordeón, acompañado de un guitarrista, y regalaron un show musical que le puso el broche a un programa que será muy recordado.
"Le doy las gracias a Dios que me ha dado el don que tengo y quiero agradecer la vida que tuve", le dijo Luis Landriscina a Jey Mammon y así cerró lo que fue una gran noche en América.