A tres días de la muerte de Gerardo Rozín tras luchar durante dos años contra un tumor cerebral, su colega Andy Kusnetzoff quiso despedirlo públicamente a través de sus redes sociales con una anécdota que muestra la clase de profesional que era el rosarino, estando en cada mínimo detalles para que sus programas fueran realmente sorprendentes, tanto para el espectador como para el entrevistado. Y ese fue el caso de Andy cuando le llevaron al piso a un amigo extranjero de su infancia.


