Esta dura experiencia, sin embargo, no es la primera que ha tenido que afrontar. Ya en el año 2000 los médicos pensaron que tenía cáncer de garganta, aunque la biopsia resultó negativa. También recordó el accidente que sufrió mientras montaba en bicicleta por Central Park. "Fue cómico. Me dio amnesia, no sabía lo que había pasado".
Todas esas vivencias le han servido para crear las nuevas canciones. "La mortalidad iba a ser un tema en el disco de todos modos, creo que es un tema que a menudo no se toca. Y no puedes escribir canciones sobre esta experiencia si no las has vivido antes. Y yo he tenido un par de estas sacudidas en el sistema, por llamarle de alguna forma, en mi vida", cuenta.
Y añade que conoció a un poeta llamado Brendan Kennelly que le dio un "gran consejo ": "Bono, si quieres llegar al lugar donde vive la escritura, imagina que estás muerto. No hay ego, no hay vanidad, no te preocupes por a quién puedas ofender'. Ese es un gran consejo".
El artista irlandés admite que llegó a pensar que no temía a la muerte, pero cuando le tocó de cerca se dio cuenta de que no era así. "Pensé que ya lo había superado, pero esta era la siguiente entrega".