Todas esas vivencias le han servido para crear las nuevas canciones. "La mortalidad iba a ser un tema en el disco de todos modos, creo que es un tema que a menudo no se toca. Y no puedes escribir canciones sobre esta experiencia si no las has vivido antes. Y yo he tenido un par de estas sacudidas en el sistema, por llamarle de alguna forma, en mi vida", cuenta.
Y añade que conoció a un poeta llamado Brendan Kennelly que le dio un "gran consejo ": "Bono, si quieres llegar al lugar donde vive la escritura, imagina que estás muerto. No hay ego, no hay vanidad, no te preocupes por a quién puedas ofender'. Ese es un gran consejo".
El artista irlandés admite que llegó a pensar que no temía a la muerte, pero cuando le tocó de cerca se dio cuenta de que no era así. "Pensé que ya lo había superado, pero esta era la siguiente entrega".