Casi como un adelanto de la llegada del invierno. ¿Qué sucedió? Un poco de todo: baile, piquitos a Angie y, lo más importante, la confesión de Marian, que dice tener miedo de abandonar la Casa.
“No me quiero ir”, confesó la rubia en un diálogo íntimo con Brian. Inmediatamente, aclaró que su temor pasa por irse “y que cambie todo”.
Brian buscó ser comprensivo y le dejó una promesa: “Acá adentro voy a quedarme a jugar, y a llegar a la final y a ganar. Y si salgo antes, si no gano, voy a buscarte”.