"Tengo muchos mensajes cariñosos de él para conmigo y yo para con él", amplió Luque.
Sobre la exposición social, comentó: "Me cuido y trato de no exponerme. Los días de más revuelo mediático gritaron algunos autos que pasaron por la puerta de mi casa. Mis abogados siempre dicen que no hay que hablar para respetar el proceso y la investigación. Creo que hay que respetar la memoria de Diego".
"Yo tenía una buena relación y soy neurocirujano. Jamás me adjudiqué un rol de cardiólogo o clínico. En plena pandemia yo lo llevé dos veces a hacerse chequeos generales. El paciente en vida no aqueja ningún síntoma y el análisis de la pericia médica oficial está llena de sesgos, esa es mi opinión", enfatizó, quien es investigado por la Justicia.