Cabe destacar que a mediados de 2011, un divertículo en el esófago puso en riesgo la vida de Luciano Pereyra. "Era un poco insoportable. Se tenía que sacar sí o sí. Después de la operación, empecé a levantar temperatura: se había abierto desgraciadamente donde habían hecho la intervención", precisó en una nota televisiva. En aquel momento, Pereyra estuvo 35 días y se sometió a tres intervenciones. Esperemos que esta sea la última.
¡A recuperarse, Luciano!