Y reconoció lo complicado que es el cuadro: “Vos no entendes que de repente la policía que te viene a ayudar la ves como si fueran demonios. Yo fui consciente de eso, nunca perdí la conciencia, me acuerdo de todo, de cada cosa que hice, cuando me llevaron al hospital a hacerme los toxicológicos para ver si tenía narcóticos. Yo me acuerdo de todo, la cara de los policías y yo trataba de salir de ese estado”.
Y cerró categórico: "Creés que todos complotan contra vos. Me angustia saber que estuve a esto de terminar así”.