Y luego comentó con humor: "Vengo colapsando desde hace tiempo (risas). Hice Solamente vos con Ata chiquitito, dándole el pecho, y apareció Juan José Campanella con un proyecto buenísimo, Entre caníbales, y no quise perdérmelo. Después llegó Gilda, que me involucró mucho el cuerpo, la mente y el alma y que hace años soñaba con protagonizarlo. Hago malabares, como todas las madres que trabajan".