Más tarde, reveló que es judío de nacimiento y que se sometió a la circuncisión: "Fue con anestesia local, pero el tema es el después, la abstinencia".
Luego, reconoció que lo que más le costó curar fue "el ego" y mencionó a la "exposición" como la gran culpable: "La salpicadora de carne a la que uno se somete es muy difícil de sanar", explicó. Y agregó: "Ahora, a la mujer la veo desde otro lugar. Entonces, tampoco podría estar trabajando con mujeres desnudas o encremándolas".
"¿Mi misión en la vida? Ser un buen padre y utilizar el potencial para hacer el bien y las cosas bien. Donde hubo oscuridad, siempre puede haber luz. Solo lo bueno y las bendiciones estarán conmigo durante todos los días de mi vida y habitaré en la casa del eterno por los siglos de los siglos", concluyó.
Mirá!