“Fue toda una telenovela, lleva más de 20 años. Hubo mucho de ficción en todo esto, pero en términos penalesme denunciaron por amenazas, violencia, secuestro y la última por abuso sexual. En todas salí sobreseído, eran falsas. Si hubiese existido una ley, no hubiera pasado de la primera; se habría evitado un montón de daño. Lo padecí por cuatro o por cinco”, siguió su relato repasando una por una las denuncias que recibió.
Además, explicó cuál habría sido la razón de denunciar en múltiples ocasiones: “Ella simplemente quiso impedir el vínculo y la presencia del padre en la vida de nuestra hija, y lo logró. Es muy triste. Los más dañados terminan siendo los más chicos, y ninguno se lo merece. Hay que respetarles el derecho a tener un padre presente en su vida, su familia paterna, una identidad completa, una historia completa. Quiso borrarme. No tiene explicación, no es muy racional. Quizás no supo hacerlo de otra manera”.
"Tengo la esperanza de recuperar a mi hija, es lo último que voy a perder. Sería muy lindo y sanador para ambos, ojalá se de algún día", confesó sobre Anna.
Tras su sobreseimiento, la periodista le preguntó si tenía algo para decirle a su hija:"La quiero y siempre voy a esperar la posibilidad de que nos reencontremos y revinculemos. Ya es una mujer grande y es una decisión de ella".
Cómo fue la exposición de Ricardo Biassoti en el Senado
En su paso por el Senado, Ricardo Biasotti decidió repasar su historia personal y judicial con Andrea del Boca como si se tratara de una secuencia ordenada en el tiempo.
Según su relato, el conflicto comenzó en 2003 con una denuncia por amenazas, seguida en 2004 por otra por violencia de género, que —de acuerdo a su versión— estuvo atravesada por una fuerte exposición mediática. Luego mencionó una acusación de secuestro en 2008, que vinculó a un viaje que, aseguró, contaba con autorización judicial. En ese recorrido, sostuvo que todas esas instancias fueron desestimadas y que resultó sobreseído en diferentes etapas.
En esa misma línea, señaló que a partir de 2009 se habría interrumpido completamente el contacto con su hija, Anna Chiara del Boca. Siempre según su versión, tras varios años sin vínculo, surgió la denuncia más grave, por abuso sexual, a la que calificó como parte de un conflicto mayor y la asoció a una situación de “venganza”. Todo ese proceso fue presentado por Biasotti como una sucesión de episodios que, en su mirada, respondían a una “campaña mediática” en su contra.
Uno de los puntos más sensibles de su exposición fue cuando hizo referencia a la idea de “falsos recuerdos implantados”. En ese tramo, afirmó que un fallo judicial habría determinado que su hija “no presentaba signos de victimización sexual ni daño psíquico ” y describió la denuncia como una “amalgama de falsos recuerdos implantados y mentiras”. Cabe aclarar que estas expresiones corresponden a su testimonio público y forman parte de su postura. En términos judiciales, lo verificable es que la causa por abuso iniciada en 2019 fue cerrada y que Biasotti fue sobreseído en 2023.
El caso tiene más de dos décadas de historia y siempre estuvo rodeado de una fuerte repercusión mediática. La relación entre ambos se remonta a comienzos de los 2000 y derivó en el nacimiento de su hija en el mismo año, aunque nunca se consolidó como pareja. Con el paso del tiempo, el conflicto se trasladó a la Justicia y a los medios, con múltiples idas y vueltas que volvieron a cobrar visibilidad recientemente, en parte por la reaparición pública de la actriz.
Tras el cierre de la causa penal, el conflicto continuó por otras vías, incluyendo reclamos civiles por daños y perjuicios. En ese marco, también se mencionaron figuras mediáticas como Susana Giménez, a raíz de una entrevista televisiva de alto impacto emitida en 2019, que volvió a instalar el tema en la agenda pública.