Otro de los puntos que genera mayor tensión es el económico, en especial la situación vinculada a la vivienda que compartían, un tema que Callejón también expuso. Sobre eso, Diotto fue contundente: “Yo no hice nada para que Fernanda se quede en la calle, le dejé la casa. Ella no la quiso pagar y las consecuencias están a la vista: perdimos la casa ”. Y agregó: “ Hace cuatro años dije que si no la vendíamos la íbamos a perder… y la perdimos ”.
Por último, el actor también se refirió al frente judicial que atraviesa y al impacto personal que le genera la denuncia en su contra. “Ahora estoy en un juicio por violencia de género, afrontando todo lo que conlleva y el dolor que significa para mí y para mi familia algo que nunca existió”.
En su descargo, también hizo hincapié en el aspecto económico y en su rol como sostén de su hija, buscando despejar dudas sobre sus responsabilidades. “Yo pago todo, estoy al día con todo. Pago la cuota alimentaria, el colegio, la obra social y las salidas de mi hija”. Incluso apuntó contra su ex: “La única vez que le di la plata para que pague el colegio no lo hizo ”.
En paralelo, cuestionó con dureza la exposición mediática de su expareja y la manera en la que, según él, se desarrollan los intercambios. “Armó un grupo en Instagram donde habla pestes de mí todo el tiempo, cuando yo ni la nombro”.
Finalmente, cerró su postura con una frase que buscó sintetizar su mirada sobre la relación que mantuvieron: “Yo fui un señor con Fernanda, la cuidé como nadie la cuidó ”.
Qué dijo María Fernanda Callejón de Ricky Diotto
María Fernanda Callejón, panelista de La mañana con Moria (El Trece), decidió hablar sin filtros en medio del conflicto judicial que mantiene con Ricky Diotto. En el programa, expuso cómo fue el deterioro del vínculo y describió una relación marcada, según su relato, por tensiones constantes, situaciones de violencia y una fuerte exposición mediática.
Al repasar su historia, hizo referencia a una entrevista anterior y explicó el proceso personal que la llevó a contar lo vivido: “Todo empezó antes, lo que pasa es que la víctima habla cuando puede ”. En ese sentido, ubicó el quiebre durante el matrimonio y señaló que el contexto de encierro terminó por profundizar los conflictos: “Nosotros estábamos en crisis, pero nunca estuvimos separados. La crisis fuerte empezó en la pandemia”.
Con el paso del tiempo, aseguró haber podido revisar su historia con otra mirada, reconociendo dinámicas que en su momento había normalizado. “Uno naturaliza un montón de situaciones, pero si hoy tengo que hablar en retrospectiva, la víctima empieza a recordar todo junto, se me cayeron todas las violencias juntas ”.
“Se instalaron tantas mentiras que no podía desmentir todo lo que se filtraba de la otra parte. Él operó desde el minuto uno porque me quería destruir, no sé por qué”, sostuvo que, en paralelo, tuvo que lidiar con versiones que la perjudicaban.
El tramo más sensible de su testimonio llegó cuando explicó qué la llevó a tomar la decisión de terminar la relación, en un episodio que, según describió, marcó un límite definitivo: “La decisión la tomé después de que él me haya tirado contra la pared, sabía que lo que venía después era un golpe, y estaba mi hija (Giovanna) en el medio. Esa pelea fue, una vez más, por nuestros bienes en común. No es tu casa Ricky, tenemos una hija ”.
“Esta es mi oportunidad, yo con mis finanzas hago lo que quiero porque estoy separada de vos hace cuatro años. Hacete cargo de la carita que tenés. Como decís vos, que estás contento porque ‘no hiciste nada’, no mientas más. Sos indefendible”, habló directamente a su expareja con un mensaje contundente, en el que también hizo foco en su presente y en su independencia.
Y concluyó con una frase que sintetiza su momento actual, atravesado por el proceso judicial pero también por una sensación de alivio personal: “Tuve que trabajar duro y fuerte… Estoy en paz porque tengo la verdad”.