Por último, reveló detalles de su convivencia con Pico Mónaco: "Quizá puedo ser un poco invasiva. Hay veces que Juan llega a casa cansado y estoy con cinco amigas en plan bien de chicas, música alta, haciéndonos las uñas y hablando sin parar. Pobre, él debe pensar '¿qué pasó con mi departamento de soltero?'. Pero bueno, es parte de la gracia de una convivencia también. Y después tengo mis propias mañas, como querer dormir siempre con la tele apagada, aunque también soy dócil, cuando está muy enganchado con algo, lo dejo mirar en paz. Creo que eso es lo que soy: una chica que sabe ceder".