"Esta gorda hija de p... y muerta de hambre no me dejó pasar porque hay un corte. Encima para dejarme pasar, me pide el DNI. ¿No sabe quién soy? Así está la gorda hija de p... parada ahí", vocifera el muchacho, a quien parece sentirse intocable a fuerza de portar un apellido al que deshonra cada 5 minutos.