Amy Winehouse y Blake Fielder-Civil se casaron en Miami en 2007. Ambos estaban envueltos en el mundo de la drogodependiencia, y el padre de Amy llegó a acusar a su por entonces yerno de haber inducido a su hija en el peligroso ambiente de los estupefacientes.
Sin embargo, Mitch Winehouse también reveló que había perdonado al exmarido de la cantante por haberle descubierto las drogas, e incluso al día de hoy colaboran juntos en las actividades impartidas por la fundación que lleva el nombre de la cantante.
Georgette Civil sí ha confesado pare el Huffington Post que su hijo tomaba drogas y las transportaba hasta París –ciudad donde estaba Winehouse por aquél entonces– envueltas en papel de aluminio.
La solista, que fue hallada muerta el 23 de julio de 2011 en su casa de Camden –Londres–, abusó junto a su pareja de la heroína durante varios meses y llegó a estar al borde de la muerte. No obstante, la drogadicción de Amy se agravó después de que ambos se separasen.
Fuente: abc.es/Diario Uno