La China Suárez volvió a generar revuelo en las redes sociales tras su salida del estadio del Galatasaray, donde asistió junto a sus hijos para alentar a Mauro Icardi.
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La salida de la China Suárez del estadio del Galatasaray junto a sus hijos terminó en un video que se viralizó y dejó a Rufina en el centro de la escena, entre miradas incómodas y gestos que despertaron distintas interpretaciones.
La China Suárez volvió a generar revuelo en las redes sociales tras su salida del estadio del Galatasaray, donde asistió junto a sus hijos para alentar a Mauro Icardi.
Sin embargo, lo que llamó la atención fue que los chicos ya no parecen tan entusiasmados con la nueva rutina como antes. Y después de una noche agitada, un video de Suárez con Rufina se viralizó.

En esas imágenes, la China aparece con un gorro peludo de piel sintética con un conejito, un detalle que muchos interpretaron como un guiño a Wanda Nara y su recordado paso por la “casita” en uno de los shows de Bad Bunny en River.
En medio de la confusión del lugar, se la veía algo desconectada de lo que ocurría alrededor, y fue allí cuando se produjo una situación tensa con su hija que quedó registrada en el clip.
La escena, breve pero significativa, abrió espacio a distintas lecturas. Lo cierto es que Rufina, la hija que Suárez tuvo con Nicolás Cabré, se mostró incómoda frente al asedio de la prensa. Pegada a su madre, la niña la miraba de una manera que dio que pensar: ¿se trataba de un reclamo, de una queja, o simplemente de un gesto espontáneo en medio de la incomodidad?
La China Suárez volvió a llamar la atención en redes sociales al publicar un carrete con fotos y videos del backstage de En el Barro 2, la producción de Netflix en la que participa. En la publicación se pudo ver no solo la dinámica del rodaje y la buena onda con sus compañeras, sino también gestos más íntimos y guiños que parecieron dirigidos tanto a sus seguidores como a quienes suelen criticarla.
Entre las imágenes, había una de una pared intervenida con marcador azul donde se leía: “Se venden curitas para lxs que les duele lo que yo hago con mi vida”. La frase fue interpretada como un mensaje directo a sus detractores, reafirmando su estilo desafiante y su decisión de vivir bajo sus propias reglas.
El resto del carrete mostró distintas facetas de la actriz en plena filmación: una foto recostada en el suelo con ropa deportiva y mat de entrenamiento, selfies grupales junto a sus compañeras y escenas más relajadas durante almuerzos y pausas en el set.
En el epígrafe de la publicación, Suárez condensó sus emociones con palabras que reflejan el espíritu del proyecto: “Felicidad. Gratitud. Orgullo. Amo #enelbarro. A mis compañeras generosas, talentosas, lindas. Al equipo detrás de cámara que hizo esto posible”.
La secuencia también incluyó momentos divertidos y detalles inesperados, como la “estampita de Santa China” que un compañero mostró en cámara, aportando un toque humorístico al detrás de escena.





