"Ella se acercó a mi camarín, muy amorosamente. Fue un año raro, no pudimos hablar ni venos para hablar. Angelita se acercó y estuvo buenísimo. De mi parte no entendía a veces, a la distancia y no pudiendo hablar, no entendía el enojo que veía o ciertas cuestiones", arrancó a contar la morocha.