El caso tomó estado público cuando Padilla confesó en un programa de televisión, creyendo que no estaba al aire, que su hija había sido anotada como propia a una niña cuyo origen aún es desconocido.
Padilla no dio más datos sobre el origen de ese llamado, ni sobre el centro de salud donde recogió a la beba, pero reconoció que junto a su pareja de entonces, el fallecido dramaturgo Sergio De Cecco, decidieron inscribirla como propia.
"La anoté en mi libreta, esto es un secreto", dijo en El Ángel de la Medianoche (C5N). Después el conductor del programa le informó que estaban al aire.
En este marco, el abogado Alan Iud, integrante del equipo jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo, dijo que "se investigará con sumo cuidado, como en cualquier otro caso".
"Siempre se trata de llegar a que la persona se realice un análisis de ADN voluntario", explicó Iud y aclaró que "si eso no funciona, se presentará el caso en la justicia".
Desde París, donde será homenajeada en la feria del libro, Carlotto aclaró que si se trata de una niña apropiada "en cualquier circunstancia es un delito" y si se trata de jóvenes que nacieron en los centros clandestinos de la última dictadura o secuestrados junto a sus padres, entre 1975 y 1980, "es de lesa humanidad que no prescribe". (Fuente: Télam)