"Con Guille nos emocionamos mucho. ¡Yo soy llorona por naturaleza! ¡Mal! Y verla a Vicky frente al altar, nos llenó de emoción. En esa parroquia también fue bautizada, con sólo 6 meses de vida, y fue inevitable que los recuerdos de aquel tan emotivo momento nos invadiera. Además, el padre Juampi es muy especial. Es un cura aggiornado que habla de una manera simple que entienden todos los chicos y les llega al corazón. Vicky estaba muy nerviosa y emocionada, por eso lo único que pude aconsejarle fue que disfrutara de este día tan especial en el que recibiría a Jesús. Le dije 'hoy incorporás a Dios a tu corazón para toda tu vida' y así lo vivió", contó Prat en diálogo con Caras.
"Somos una familia muy espiritual. Pero no desde una pose. Lo sentimos así. Sofi y Vicky lo mamaron desde muy chiquitas. Y tuvieron una formación marianista. Por eso viven la fe en Dios como algo natural, de todos los días. Victoria sola un día me dijo que quería ir a misa todos los miércoles y así lo hacemos juntas", agregó.