Muy distinta fue la actitud de Cachete, que optó por no devolver los ingredientes que había tomado fuera de regla. Aun así, la cantante terminó pagando el costo de su sinceridad: durante los cinco minutos en los que cocinó sola gracias al beneficio obtenido, varios de sus compañeros se acercaron a su estación. Pese a la incomodidad del momento, ella aclaró que “no le molestaba” la compañía.
La polémica continuó cuando Andy Chango decidió imitar la maniobra de Cachete y tomó un recipiente del bazar fuera del tiempo habilitado. Esta vez, la infracción no pasó inadvertida y Wanda Nara intervino de inmediato para marcar el límite: “Tenés que devolverlo, no se puede, te vimos todos”.
El cierre del episodio sumó un nuevo capítulo de tensión cuando Cachete volvió a cruzar la línea y tomó una manteca de la canasta de Emilia. Otra vez fue advertido por la conductora y obligado a devolver el producto. Lejos de mostrarse arrepentido, el actor intentó justificarse con una frase que terminó de encender la polémica de la noche: “Si se descuidó, perdió”.
Entre confesiones, advertencias en vivo y decisiones que rozaron la picardía, La Joaqui, Andy Chango y Cachete Sierra quedaron definitivamente instalados como los grandes protagonistas de una gala que dejó al descubierto que, en MasterChef Celebrity, la competencia empieza a jugarse cada vez más fuerte.
¿Qué pasó en la noche escocesa de MasterChef Celebrity?
La gala de este jueves en MasterChef Celebrity (Telefe) tuvo un clima completamente distinto al habitual. Los participantes se encontraron con una puesta en escena inspirada en Escocia, que incluyó vestuario típico, desafíos físicos, beneficios inesperados y algunos cruces que no pasaron desapercibidos.
Apenas ingresaron al estudio, los famosos se toparon con una llamativa escenografía: el monstruo del Lago Ness apareció junto a Wanda Nara, mientras que el jurado hizo su entrada luciendo kilt, la tradicional prenda escocesa. En ese marco, Donato de Santis explicó que esta vestimenta suele utilizarse en ocasiones especiales, como los clásicos Juegos de las Tierras Altas.
Por su parte, Germán Martitegui presentó una de las pruebas más populares de esa tradición: el “tira y afloja”. El chef detalló cómo funciona el juego y, junto a Damián Betular y el propio Donato, hizo una demostración en vivo para que los participantes entendieran la dinámica.
Los concursantes fueron divididos en equipos según las estaciones que ocupaban y se enfrentaron en la competencia de fuerza, cuyo premio sería una ventaja clave para la noche de cocina. Aunque el equipo perdedor aseguró que hubo trampa, el triunfo quedó en manos del grupo integrado por Cachete Sierra, La Joaqui, el Turco Husaín y Andy Chango.
Luego llegó el momento de conocer la consigna culinaria: debían preparar tres huevos escoceses, una ensalada y una salsa a base de whisky en un plazo de 50 minutos. A eso se sumó el beneficio obtenido por los ganadores del desafío físico, que fue anunciado de manera contundente: “Los ganadores van a tener a disposición 3 minutos donde van a exigir ayuda de su contrincante en cualquier tarea que decida. Durante estos tres minutos, el equipo perdedor no va a cocinar, solamente va a recibir órdenes del equipo ganador”.
Antes de pasar por el mercado, Wanda activó una ruleta de beneficios individuales que repartió ventajas muy dispares. A Maxi López le tocó “equipaje extra”, lo que le permitió volver a ingresar al mercado. El Turco obtuvo “upgrade de cabina” y contó con tres minutos de ayuda del jurado. Susana Roccasalvo sacó “all inclusive” y recibió directamente una canasta con todos los ingredientes necesarios. La Joaqui consiguió “embarque prioritario” y arrancó a cocinar cinco minutos antes.
En tanto, Emilia Attias y la Reini obtuvieron el “comodín”, que les permitió tener el mercado abierto durante toda la prueba. Cachete recibió “asistencia al viajero” y pudo contar con consejos de un jurado para el emplatado, mientras que a Andy le tocó “vuelo demorado”, lo que le quitó 30 segundos de tiempo en el mercado.
Cuando ya había transcurrido más de la mitad del tiempo de cocción, Wanda anunció que se activaba el beneficio grupal del juego escocés. A partir de ese momento, los integrantes del equipo perdedor debieron asistir obligatoriamente a los ganadores en distintas tareas dentro de las cocinas.
La situación generó incomodidad y algunos chispazos, especialmente entre Emilia y Cachete. La actriz se mostró reticente a abandonar su estación hasta recibir indicaciones claras de su compañero, lo que tensó aún más el clima en una noche que, entre disfraces, competencia y estrategias, terminó siendo una de las más movidas de la temporada.